Glaucoma
es una enfermedad ocular que se caracteriza por presentar
un daño característico a nivel del nervio
óptico y una pérdida en el campo visual,
con o sin presión oculares elevadas.
Existen
diversos tipos de glaucoma sin embargo el más
frecuente es el glaucoma simple o de angulo abierto.
El
glaucoma simple usualmente no presenta ningun tipo
de molestias; o sea que no pica, no arde, no duele
y solo presenta una disminución del campo visual,
que por lo general es tan lenta que pasa totalmente
desapersibida por el paciente. En muchas ocasiones
el paciente se da cuenta cuando ya presenta una atrofia
del nervio óptico y una ceguera.
El
glaucoma se encuentra dentro de las primeras causas
de ceguera aún en países desarrollados
en las personas menores de 35 años; sin embargo
está enfermedad se puede detectar tempranamente
y así evitar la ceguera en la gran mayoría
de los casos.
La
única manera de saber si tiene glaucoma es
visitar a un médico oftalmologo después
de los 35 a 40 años en adelante y se realice
una revisión completa de rutina por el oftalmólogo.
En
el tratamiento del glaucoma hay diversos medicamentos
que pueden controlar la presión intraocular
si se aplican regularmente; y si estos no logran controlarla,
existen diferentes opciones quirúrgicas para
disminuir la presión intraocular. Independientemente
del tratamiento, i el paciente con glaucoma debe estar
en control permanentemente ya que estos daños
a nivel del nervio óptico son irreversibles.
Incluso si un medicamento o una operación logra
mantener la presión intraocular a un nivel
deseado por unos años, no significa que será
permanente y en cualquier momento puede descontrolarse
la presión intraocular.
Nota: Este material es publicado con fines informativos
únicamente. De ninguna manera reemplaza la
consulta con su médico oftalmólogo.